respaldadas desde el mar por el barco Cartagena todavía se hallaban en Colón ,y se pretendía reconquistar el istmo por la fuerza.
El 5 de noviembre Colón era prácticamente un caos, los barcos colombianos Cartagena y Alexander Bixio, además del estadounidense Nashville, todos estaban en la bahía de Colón, y como si no fuera suficiente, 500 hombres comandados por el coronel Torres en tierra, todos bien armados y dispuestos a luchar, los colombianos tenían la intención de apoderarse del puerto, y después marchar hacia la capital, lo cual no fue posible porque las autoridades del ferrocarril. Solo dejaron pasar a los comandantes, que fueron convertidos en prisioneros.
Los quinientos hombres quedaron en Colón y debido a esto el coronel torres amenazó iracundo con matar a todos los panameños, estadounidenses o cualquiera que se pusiera en su camino. Entonces empezaron las juntas para convencer a los colombianos de que abandonaran Panamá.
Esto se logró con el sólido y poderoso argumento pecuniario (ocho mil dólares) lo que calmó al general torres y lo envió de vuelta a casa, al anochecer, mientras los buques de guerra se iban, Juan Antonio enrique envió un telegrama a la ciudad de Panamá diciendo: Solo ahora, a las 7:30 puede decirse que la independencia de Panamá está asegurada.




