Cada cámara de las esclusas medirá 427 mts de largo y 55 de ancho. En los dos juegos de esclusas, las del Pacífico y las del Atlántico se utilizarán 4.5 millones de metros cúbicos de concreto. Son números astronómicos que colocan a la obra entre las más grandes del planeta. Llama la atención las gigantescas piedras azuladas que se sacan del fondo y del cauce del canal que unirá las esclusas con el Corte Culebra que lo alimentará con las aguas del Lago Gatún. Es un nuevo canal. Panamá como país ha asumido el reto de ampliar un bien de importancia mundial.
Samuel Cohen, Ingeniero Civil, Supervisor de la Unidad de Aseguramiento de Calidad del Proyecto de Esclusas del Pacífico, nos dice que el material excavado es conocido como basalto, que después de pasar por pruebas de laboratorio, es procesado en las plantas de trituración donde las rocas son fracturadas en distintos tamaños para luego ser utilizadas como agregado y arena en la preparación de las diferentes mezclas de concreto, para el enrocado de las tres represas que contendrán el agua del cauce del canal por donde navegarán los buques post panamax en el Pacífico.
“ Las represas son claves. Estamos emprendiendo la tarea de comenzar a construirlas.” Nos dice que el material utilizado en los terrenos del Pacífico es bueno y no es como el material conocido como “cucaracha”. El hombre sabe lo que dice, hace 30 años hizo su tesis de graduación con el título “Estabilidad de taludes en el Corte Gaillard.”
En el libro de David Mc Cullough “ Un camino entre dos mares” se relata los problemas con el material arcilloso de la Cucaracha que desconcertó a los constructores por su inestabilidad y amenazó varias veces el éxito de la obra. Acá en la desembocadura pacífica, el material es bueno y es utilizado para la construcción de las esclusas de Atlántico. Se traslada hasta allá en barcazas“.
Ambas esclusas tienen iguales diseños. La del Pacifico por lo de las mareas más pronunciadas, tienen los muros más altos. La del Atlántico por las características de suelo tiene mayores fundaciones, ” nos dice Cohen, aficionado a la pintura que busca plasmar en un cuadro sus experiencias y las de sus compañeros de unidad en la ampliación.
El día nublado, no es óbice para que la gran claridad del ambiente moleste los ojos. Para eso tenemos gafas oscuras especiales, cascos, los obreros usan pesadas botas de trabajo y chalecos de un naranja chillón parar poder ser identificados, por la continúa circulación del equipo rodante.
Sobre la cavidad de las esclusas se elevan torres metálicas con bandas transportadoras que permiten transportar el concreto acarreado por los camiones agitadores desde las plantas que operan en las riberas de la ampliación, hasta los sitios de los vaciados, donde e es colocado por medio de mangas.
La calidad del material es fundamental para que la obre dure más de 100 años, nos dice Donald Espino, Ingeniero, experto en el diseño de la mezcla del concreto. Cien años antes este material también supuso un reto para los constructores de las esclusas de Miraflores, Pedro Miguel y Gatùn. Cien años después la tecnología hace ver el reto de la ampliación menos dramático que la construcción del canal original, pero Cohen dice que los retos existen, están allí en el día a día y hay que resolverlos.
Hay hechos puntuales que nos asombran como que el nuevo cauce de acceso del Pacífico está 10 metros sobre el cauce del canal original y que las represas que nos mencionaron deben impedir completamente el paso del agua.
Es la segunda vez que visito las obras del Pacífico, se ven claramente los avances. Sentimos que la Autoridad del Canal de Panamá le importa que estos detalles sean conocidos por el mundo y también por los panameños. El trabajo de Yira Flores de documentación histórica me lo demuestra. A nuestro frente los barcos siguen utilizando las esclusas de Miraflores, más allá el Cerro Ancón un antiguo centinela pareciera que ve todo con satisfacción.




