Cerca de 7,000 indígenas del pueblo Wounaan comparten el territorio selvático del Darién con sus hermanos Emberá. Las dos culturas son muy similares en sus formas de vida, pero hablan dos lenguas diferentes. Los Wounaan trabajan las mismas piezas de artesanía que los Emberá, con la misma extraordinaria calidad. Las mujeres visten sólo una falda de vistoso colores llamada paruma y usualmente llevan el torso desnudo, pintado con intrincados diseños en tonos rojizos y negros que obtienen del achiote y del tinte que extraen de la planta llamada jagua. Sus aldeas se localizan generalmente cerca de los manglares, en donde pescan y recogen camarones y almejas. Para ello utilizan trampas, arco y flecha, lanzas y cerbatanas cargadas con dardos venenosos.










