La provincia más grande del país está cubierta por una espesa selva tropical que forma la zona de amortiguamiento ecológico conocida como “el tapón del Darién”. En medio de la tupida y enigmática jungla habita la etnia Emberá, esparcida en grupos semi-nómadas que levantan chozas elevadas en las riberas de ríos caudalosos como el Chucunaque, el Sambú o el Tuira. Agricultores, cazadores, pescadores y algunas veces recolectores, la cultura Emberá se destaca por la belleza y delicadeza de sus artesanías. Tallan hermosas esculturas en la madera dura del árbol cocobolo, esculpen primorosas miniaturas en semillas de tagua y tejen exquisitas cestas de diseños excepcionales con la fibra de la palma “chunga”.




