Explorando una jubilación en el exterior - Panamá

Cierto segmento de la población estadounidense hace mucho tiempo ha tenido una segunda residencia en el exterior y/o retirado allí—especialmente la gente adinerada y/o con conexiones personales o familiares en lugares atractivos en el exterior. Pero el número de ellos contemplando tal posibilidad ha comenzado a expandirse rápidamente en los últimos años, debido a una combinación de factores de empuje y atracción.

Con la llegada de los “baby boomers” a la edad de jubilación, un gran volumen de jubilados se multiplica año tras año. Por una mejor salud y una mayor esperanza de vida, esta generación tiende a considerar la jubilación no como una propuesta a corto plazo, sino como un nuevo y emocionante capítulo en su vida que durará por décadas. Pero se enfrentan a una constelación de desafíos y oportunidades muy diferentes a los que sus padres y abuelos tuvieron que vencer.

Por un lado, los ahorros y las inversiones de muchos de ellos han sido duramente golpeados por la recesión económica de los últimos años, impactando en particular el valor de sus casas. Mientras tanto, ya no es posible seguir la práctica común de antes de trasladarse al soleado sur de los Estados Unidos, una región que comparativamente era mucho más barata. Al mismo tiempo, los ingresos de la Seguridad Social, que nunca han sido totalmente adecuados para asegurarse una jubilación cómoda, ahora se enfrentan a la posibilidad de una restricción. Menos jubilados de la generación actual disfrutan de los beneficios de los planes de pensiones privados (muchos de los cuales también corren el riesgo de insolvencia), porque hay menos probabilidad de que trabajaran para un solo empleador durante su vida entera, como hicieron sus padres. Además, una esperanza de vida más larga significa que tendrán que mantenerse durante la jubilación por un período de tiempo mucho más largo.

Por el otro lado, es más probable que los miembros de la generación actual de jubilados hayan viajado al extranjero con mayor frecuencia, y sin duda han sido más expuestos a culturas diferentes (especialmente los de América Latina) que sus antepasados. En ésta época de globalización a todo galope, muchos lugares del mundo ahora ofrecen un estándar de vida que es bastante comparable al de los Estados Unidos.

Jubilarse en el extranjero puede no ser la preferencia de todos. Cada individuo quien considera esa opción tendrá sus propias predilecciones, preocupaciones y la posibilidad de escoger desde una gama de oportunidades cada vez más amplia. La seguridad, atracción, asequibilidad, accesibilidad, disponibilidad de buena atención médica y la receptividad a los estadounidenses probablemente encabecen la lista de factores a considerar de casi todos las personas prontas a jubilarse. Sin embargo, las situaciones individuales y gustos pueden variar.

Entre los sitios de jubilación posible, la cuenca del Caribe vendría rápidamente a la mente de cualquier estadounidense, ya que combina los beneficios de una proximidad a los Estados Unidos con un clima templado todo el año. Sin necesidad de menospreciar otros lugares posibles en esta región, Panamá ofrece una serie de ventajas específicas y, en algunos casos, únicas.

Panamá ha gozado de una estabilidad política ininterrumpida y un gobierno democrático bajo un marco legal por un cuarto de siglo, y estos están ahora firmemente atrincherados. En este contexto, se consagra el principio fundamental de que los derechos de propiedad, tanto de los ciudadanos panameños como de los extranjeros residentes y en la misma medida, están fuertemente protegidos. Mientras tanto, una trayectoria económica dinámica, donde el PIB ha crecido en promedio por más de 10 por ciento durante los últimos años, ha catapultado su infraestructura y la sociedad hacia la competitividad internacional. Las cifras de desempleo bajas y niveles de vida considerablemente superiores a los de la mayoría de sus vecinos de la región han reforzado la estabilidad social y ha contribuido a un alto grado de seguridad pública. Bienes y servicios de clase mundial son cada vez más disponibles, sin afectar un costo de vida que es relativamente bajo, sobre todo si se compara con los Estados Unidos. El mejor ejemplo de esto está en la disponibilidad de infraestructura y servicios médicos de clase mundial pero a un costo relativamente bajo, y que incluye estrechos vínculos entre los doctores y hospitales panameños con sus mejores homólogos posibles en los Estados Unidos, a través de la capacitación y los acuerdos de cooperación.

En adición, Panamá es un país físicamente atractivo que ofrece una amplia variedad de sitios individuales y sub-climas para todos los gustos, desde sus costas e islas del Atlántico y del Pacífico hasta las selvas y montañas. Adicionalmente, Panamá goza de un clima agradable durante todo el año y una ubicación geográfica fortuita fuera del cinturón de huracanes y donde no hay actividad sísmica. Además, la ciudad de Panamá se ha convertido en la ciudad más moderna y dinámica ubicada entre la Ciudad de México y Sao Paulo. El país está también estratégicamente situado en un punto central dentro del hemisferio occidental y mundialmente, por lo cual cuenta con realmente excelentes conexiones aéreas, marítimas (incluyendo, por supuesto, la actual ampliación del Canal de Panamá), bancarias y de comunicaciones.

Dentro de su paisaje variado, Panamá ofrece una muy amplia gama de opciones de ocio, incluyendo toda clase de restaurantes y vida nocturna, salones de juego legales, compras (en los más modernos centros comerciales, la Zona de Libre de Colón o mercados de artesanía), una escena vibrante de música y cultura, surf y otras actividades de playa, navegación en velero y pesca de primera categoría en agua dulce y salada, kayak y otros deportes acuáticos, observación de flora y fauna por tierra y mar, y otras actividades ecológicas.

En virtud de su ubicación y como una importante encrucijada global, la sociedad panameña siempre ha sido excepcionalmente cosmopolita, amable y receptiva a todo tipo de extranjeros. En particular, Panamá ha disfrutado de relaciones estrechas con los Estados Unidos, tanto como país y como cultura; de hecho, muchos estadounidenses se establecieron en el país como residentes desde la era de la construcción del Canal hace más de un siglo. Como consecuencia, el uso del idioma inglés es bastante prevalente, desde las más altas esferas de los negocios y el gobierno hasta un peatón o la mujer que atiende en la tienda de la esquina.

A todas estas ventajas naturales se añade que varios gobiernos panameños sucesivos han puesto en marcha un paquete integrado de políticas destinadas a convertir el país en un destino aún más atractivo para los turistas y jubilados extranjeros. Los requisitos de residencia son fáciles, los impuestos son bajos, e incluso hay ayudas con los costos del cierre de compras de bienes raíces. Las personas mayores, en general, gozan de beneficios que incluyen generosos descuentos en numerosos productos, desde transporte, alojamiento en hoteles, restaurantes y otras formas de entretenimiento hasta la atención en el cuidado dental y de los ojos y de las prescripciones médicas. A todos los turistas (de los cuales 2,2 millones visitaron Panamá el año pasado) se les ofrece seguro médico gratuito por la duración de su estadía (hasta un mes). Adicionalmente, el país ha forjado un ambiente muy favorable para los negocios que, en combinación con el uso continuo del dólar de EE.UU. como la moneda de Panamá y una de las economías más dinámicas y mejor ubicadas en el mundo, facilita la participación de los extranjeros residentes en actividades empresariales y/o de inversión, a nivel local y en todo el mundo, si así deciden hacerlo. Como resultado, Panamá ha recibido reconocimiento por una creciente lista de publicaciones internacionales de renombre, incluyendo el New York Times, International Living y AARP The Magazine, por ser uno de los mejores lugares del mundo para visitar o jubilarse.

En resumen, tanto el mundo como Panamá han evolucionado dramáticamente en el transcurso de las últimas décadas. Estos cambios han afectado significativamente la forma en que los estadounidenses están pensando en sus años de jubilación. Nosotros, en la Autoridad de Turismo de Panamá, creemos que es una tendencia ya muy fuerte que hará que un número cada vez más significativo de estadounidenses lleguen a la conclusión de que deben estudiar seriamente las opciones de jubilación en el extranjero. Y nuestra intención es asegurarnos de que Panamá merezca su consideración más favorable.

Sobre el autor

Sr. Orillac es el Vice Ministro de Turismo de Panamá. Con más de doce años de experiencia en el sector del turismo, su principal objetivo en el Patronato Turístico es aumentar el desarrollo económico de Panamá a través de la gestión del turismo.

Antes de asumir estos puestos, ocupó el cargo de Director de la Cámara de Comercio e Industria de Panamá, así como el de Presidente de la Asociación de Operadores Turísticos de Panamá. También lideró la Cámara de Turismo de Panamá y la Oficina de Convenciones y Visitantes.

Proporcionado el liderazgo en los servicios para garantizar la sostenibilidad del turismo en las diferentes regiones de Panamá, así como implementando las vías para promover la excelencia en la actividad turística, el viceministro Ernesto Orillac se destaca como uno de los principales actores en la industria turística de Panamá.

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