Los informes preliminares estiman que Panamá creció en 2011 un 10.5%, lo que permite un mayor desarrollo del centro bancario y un incremento en la confianza de los depositantes foráneos.
La explicación que la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP) da sobre el panorama es que la plaza panameña se mantiene atractiva para los depositantes, principalmente de la región centro y sudamericana, sobre todo en la coyuntura financiera actual, que lleva a evaluar más detenidamente las plazas tradicionales.
Banqueros y economistas aseguran que la estabilidad financiera que mostró Panamá durante la crisis financiera del 2009 y el hecho de que se deposita en dólares y se retira en dólares le da un valor agregado al país.
Adolfo Quintero, expresidente del Colegio de Economistas, explicó que otro elemento favorable es que Panamá ofrece una mayor apertura que otros países, tal es el caso de Estados Unidos y la concesión de visas.
Otto Wolfschoon Jr., vicepresidente ejecutivo de Global Bank, detalló que el sistema bancario nacional se ha ganado la confianza del cliente extranjero “por la estabilidad y solidez que presenta dentro del contexto de una economía nacional en auge, con grado de inversión y excelentes perspectivas a futuro”.
Las calificadoras Fitch Ratings, Moody’s y Standard & Poor's le otorgaron en el 2010 “grado de inversión a Panamá.



