El puerto de Colón 2000 en la provincia de Colón obtuvo la calificación más alta en el ranking que realiza la línea de cruceros Royal Caribbean para medir la satisfacción de sus clientes.
El puerto, ubicado en el Caribe panameño, recibió mejor puntaje que el puerto de Fort Lauderdale en Floridad, EU y que Southampton en Inglaterra.
Traslado del aeropuerto al puerto, manejo de maletas y proceso de registro fueron algunos de los elementos calificados por los pasajeros.
Durante 2010 pasaron por la terminal 52 mil pasajeros, de los cuales el 40% eran turistas colombianos 17% panameños y 7.3% argentinos, entre los clientes latinos más destacados. Augusto Terracina, gerente de Colón 2000, señaló que este reconocimiento descarta la creencia de que en Colón no se atiende bien a los turistas, ya que el 80% de los 250 empleados que laboran en el puerto son colonenses.
Para incrementar las operaciones del puerto, este año se construirá una marina para embarcaciones pequeñas que demandará una inversión de 800 mil dólares.
Fuente: La Prensa
Autor: Alex E. Hernández
‘Hace 30 años se decía que el destino más importante que tenía Panamá era Contadora; hoy en día, cuando se escucha del país, es Bocas del Toro’, sostuvo el representante de la ATP.
Por ello, ‘para nosotros es mandatorio tener un aeropuerto de calidad internacional en la provincia, que permita que aeronaves mayores puedan llegar al lugar’.
De León señaló que de esta forma se podrá obtener un tráfico de turistas mucho más elevado que el actual, y a la vez lograr un desarrollo turístico y económico para la isla.
La Autoridad de Aeronaútica Civil (AAC) entregó el pasado jueves 24 de marzo la orden de proceder para la ampliación y remodelación del aeropuerto de Isla Colón, en Bocas del Toro.
‘Con este contrato contribuiremos a lograr un aeropuerto más digno para recibir a los visitantes’, afirmó el director de la AAC, Rafael Bárcenas.
No obstante, para poder recibir aviones con capacidad de más de 50 personas se debe extender la pista de aterrizaje, que actualmente es interrumpida por una cancha de fútbol utilizada por la comunidad.
Otro inconveniente para el desarrollo de la terminal aérea recae en los lugareños que transitan por la pista, ignorando el peligro al aterrizar las aeronaves.
‘Hay que buscar una solución integral para la cancha de fútbol debido a que es una condición fundamental para poder recibir los vuelos internacionales’, recordó Bárcenas.
Sobre este tema, Bárcenas dijo que la entidad realizó un estudio social para ayudar a las personas que viven alrededor de la pista sin afectar la entrada y salida de los habitantes, pero sin invadir el área.
Las playas de Farallón son más que un atractivo de las costas del Pacífico panameño, pues se han convertido también en la fuente de ingreso de varias familias coclesanas que reconocen que gracias al turismo han mejorado su condición de vida.
Y es que la venta de artículos diversos, como toallas, bisutería, gorras o lentes de sol, les reporta ingresos diarios que superan los 190 dólares, aseguran los pequeños comerciantes del área.
Yasmín Ávila, una microempresaria, señala que han aprendido a acomodarse a las exigencias de los turistas, por lo que han tenido que diversificar los productos que ofrecen.
A su rancho de pencas, explicó Ávila, acuden turistas que con anterioridad compraron una pieza de bisutería, pero que por alguna razón se les estropeó, y piden que se las repare o se le confeccione otra pieza,
Entre diciembre y abril, cuando se registra la temporada turística alta, las ventas tienen su repunte aunque durante el resto del año se mantienen a un ritmo aceptable, precisó.
Patti Sánchez, quien también se dedica a esta labor desde hace seis años, asegura que con el paso de los años el porcentaje de turistas ha aumentado, beneficiando a los pequeños comerciantes.
Señala que los canadienses que se hospedan en los hoteles de playa son los principales compradores de bisutería, pues son atraídos por las combinaciones de color.
Fuente: La Prensa
Autor: Eric Ariel Montenegro
MAS DE 400 DIABLOS
Las tradiciones de la colonia, ritos y personajes que escenificaban al maligno convertidos en máscaras negro y rojo, cascabeles sincronizados con las danzas y cantos de las cantalantes de la costa atlántica del país, fue parte de la séptima versión del Festival de Diablos y Congos de Portobelo, donde se presentaron más de 400 diablos.
CRECE EN ASISTENCIA
El parque de Portobelo se quedó pequeño para la cantidad de asistentes que tuvieron que caminar kilómetros por la carretera principal bordeada por el Mar Caribe de la bahía del pequeño pueblo, que es reconocido por el famoso Fuerte de San Lorenzo y por la devoción al Nazareno.
UN COMPLEMENTO A LA FIESTA
La Aduana era el escenario y en su plaza el público disfrutó de una feria gastronómica con las delicias de la comida colonense, al tiempo que una exposición fotográfica con los rostros de la rebeldía de congos y diablos fue expuesta en el Centro de Facilidades Turísticas de Portobelo.
Era un evento similar a la tradición octubrina del Cristo Negro: filas interminables de carros, caravanas y una romería de personas hasta llegar a ese punto de encuentro cultural de Colón.
TODOS ESTABAN INVITADOS
Extranjeros y colonenses recorrían el pueblo entre las danzas de la rebeldía de los diablos, que con sus caras de tamaños diversos denotaban el mal. Ante ellos, la fuerza del bien representadas en los ángeles trataban de superar las maldades y recorrían Portobelo ante la mirada cautiva de miles de seguidores que se desbordaron en el pequeño pueblo de la costa arriba de Colón, llevándose a través de la fotografía un recuerdo inolvidable.
PARA EL DELEITE DE TODOS
El Festival de Diablos y Congos colonenses fue el más grande escenario cultural de la provincia, que este año superó las expectativas en comparación con las seis versiones anteriores.
Entre los grupos asistentes participaron la escuelita del Ritmo de Portobelo, Grupo de Congos Infantil y Juvenil Mamá Ari, de María Chiquita, Palenque, Cacique, Nombre de Dios, La Feria, Miramar, cada uno acompañado por grupos de máscaras diversas que deleitaban a los asistentes.
TIRARON SUS PASOS EN PORTOBELO
Entre las autoridades estuvieron presentes el primer vicepresidente de la república, Juan Carlos Varela, quien reconoció que es el máximo evento cultural de Colón, y emulando la amabilidad propia de sus pobladores no dudó en bailar al ritmo de los congos. También participaron el ministro de Turismo Salomón Shamah, el ministro del Canal Rómulo Roux, entre otros invitados.
Fuente: Día a Día
Autor: Delfia Cortez




