- Erreur
Un arco iris cultural
Published in Riqueza culturalCrisol de razas y culturas
Published in Riqueza culturalUn mar de sensaciones
Published in Panama, terre maritimeAguas claras y tesoros inesperados
Published in Panama, terre maritimeRuge la mar embravecida
Published in Panama, terre maritimePor los senderos del mar
Published in Panama, terre maritimeEl pequeño mundo de los Bri-Bri
Published in Une richesse ethniqueEl reducido grupo de los Bri-Bri habita en comunidades aisladas de la región noroeste del país, en la vertiente caribeña.
Viven en clanes familiares determinados por el linaje matriarcal, y se alimentan principalmente de la pesca, la cacería y la agricultura.
Su forma de vida y su entorno les ha mantenido alejados de la civilización, por lo cual conservan intactas su cultura y su visión del cosmos.
Hablan su lenguaje propio y mantienen sus creencias espirituales, basadas en su dios, Sibu, al que ofrecen ritos que acompañan de una bebida sagrada que extraen del cacao, su principal cultivo.
La población Naso, unos 3,500 individuos, habitan en comunidades aisladas de la jungla montañosa del occidente de Bocas del Toro.
Allí, profundamente identificados con el río que ellos llamaron “agua de la madre tierra” (Teribe, en su propia lengua), han luchado para sobrevivir de manera autónoma, agrupados en clanes familiares dirigidos por su propio rey o monarca.
Practican la medicina botánica y viven de sus cultivos y crías de animales domésticos, así como de la venta de sus artesanías, que llevan a las ciudades localizadas río abajo, utilizando como medio de transporte las canoas que ellos mismos tallan a partir del tronco de un árbol.
El grupo Ngäbe habita las remotas regiones de la cordillera central, en tierras vecinas al Volcán Barú.
Su territorio comarcal, que comparten con los Buglé, abarca tres provincias. Casi nómadas, su numerosa población de unos 170 mil individuos vive en pequeñas comunidades formadas principalmente por clanes familiares.
Son guerreros legendarios de gran fiereza y todavía muestran su valentía en combates amistosos y en el juego de la “balsería”.
Sus mujeres llevan un vistoso vestido amplio -nagua- bellamente adornado, que complementan con bolsos de fibra vegetal tejida con diseños geométricos, conocidos como “chácaras”.




